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Salvar al soldado Gareth

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Primer acto – Silbar y criticar a los tuyos

Imaginemos al primer cirujano que realizó un trasplante de corazón. Asumamos que después de ese primer trasplante vinieron muchos más, todos exitosos. Y pongamos que meses después en una, para él, simple operación de, por ejemplo, riñón se olvida el bisturí, las gasas, el anillo de boda y dos cigarrillos en el cuerpo del paciente. Consideremos que un ciudadano cualquiera al leer la noticia en el periódico critique a tan afamado doctor: no haría falta conjeturar más, siempre habría quien le defendería por sus méritos pasados utilizándolos como arma arrojadiza para que nadie pudiera criticarle en el presente.

Yo en ese caso me haría la siguiente pregunta: ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? ¿por qué no se puede criticar cuando algo se hace mal? Ya aplaudo y aplaudiré cuando se hace y se haga bien y silbo y silbaré cuando se hace y se haga mal.

Segundo acto – Tener memoria

Evidentemente aunque el Dr. Barnard se equivocara en algún momento, seguiría siendo el primer cirujano en realizar con éxito un transplante de corazón y tendría el honor de haber mostrado el camino a los siguientes. Solo faltaba. Un hito de esas características nunca podría ser olvidado … pero no podría convertirse en excusa para justificar cualquier equivocación que tuviera.

Memoria: siempre; loores: los que hagan falta; admiración: la máxima posible; agradecimiento: todo el del mundo …… cerrar los ojos: nunca. Deseo de que vuelva de nuevo a ser el que era: muchísimo.

El simple hecho de tener que explicar esto me parece, cuando menos, raro. Es compatible criticar con no olvidar y con desear una pronta recuperación del nivel ya demostrado.

Tercer acto – el soldado Gareth

Parto de una base que es, lógicamente, una opinión muy personal: Bale me parece un extraordinario futbolista.   gareth-bale

Tengo en cuenta un condicionante: es un blanco fácil. No se mete con nadie, no da titulares fáciles a la prensa y respeta al contrario. Es un tío educado. Me cago en mi vida, si hasta es el único que siempre, siempre cuando acaba el partido da las gracias al público asistente y se despide aplaudiéndonos.

Y otro condicionante más, quizá el más importante: no cayó bien a cierta prensa  deportiva desde el minuto cero. Lo más suave que han dicho de él es que no era más que un pobre herniado y un capricho de Florentino. Esto último lo siguen diciendo a día de hoy.

Cuarto acto – dosis de realidad

Que a día de hoy Bale  está mal es algo evidente. Parece falto de ritmo y en ocasiones incluso le falta algo de implicación, lo que es aún peor. Además de estar muy fallón, claro. Motivos más que suficientes para pitarle. De la misma forma que hemos hecho antes con otros y seguiremos haciendo con los que están y los que vengan.

Quinto y último acto – esperanza

Que este fantástico jugador va a volver a deleitarnos no me cabe la menor de las dudas. Que lo hará aún más fuerte, tampoco. Que mientras tanto lo va a pasar mal: por supuesto, solo faltaba. Ha ido, va e irá en el sueldo de todo el que vista esta camiseta.

Eso sí, querido Gareth, la vuelta que sea pronto …… por si acaso.       We miss you!!!!!!

 

Categorías:., Fútbol

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