Fútbol

UEFA Nations League – Jornada 3 – Inglaterra

marcador

Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho. Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.

Hola qué tal, cómo estás. Bienvenido de nuevo a este albino rinconcito que vuelve a vestirse de rojo para para contarte el partido de la Selección. Hoy vamos a hablar de …

Reencontrar(se)

Te contaba hace un mes más o menos, a raíz del partido contra Croacia , que me había encontrado con dos escenarios: la España oscura “sin control, sin colocación, sin sentido de equipo, con la defensa haciendo aguas por todos los lados” y la España luminosa en la que todo funcionaba y “en la que, sin solución de continuidad, fueron cayendo las ocasiones y, lógicamente, los goles“.

Por último te (me) preguntaba “cuál es la verdadera España, con cuál de las dos nos debemos quedar, qué debemos esperar en el futuro“.

Hoy, pues qué quieres que te diga, ha habido más de lo primero (tinieblas) que de lo segundo (claridad). Comenzando por la defensa: Ramos no está (aunque se le espera); Nacho unas veces está y otras no (pero alcanzará la regularidad más temprano que tarde, espero); Jonny aún no ha llegado (lo hará en cuanto coja más experiencia, es decir, en cuanto juegue más partidos de alto nivel) y Marcos Alonso no llega, ya estaba allí (es la diferencia con Jordi Alba, que, como nunca está allí, siempre termina llegando). Tres jugadas (únicamente tres) fueron suficientes para que nos cascasen tres goles. Y, lo que es peor, sin saber ni cómo ni por dónde.

Spain v England - UEFA Nations League A

(es.uefa.com)

Igual, o parecido, pasó con el centro del campo: Busquets finaliza (la jugada rival) pero no inicia (la jugada propia); Saúl quiere ser carne y pescado a la vez (pero debe decidirse por un plato, los dos no pueden ser); Thiago inicia (muy bien) pero no se atreve con más; a Marco Asensio le pasa como a Ramos (con el problema añadido de que nos estamos cansando de esperarle) y Dani Ceballos pincha (pero no termina de cortar). Resultado: juego a trompicones y a oleadas. Ni rastro de la regularidad que tanta falta nos hace.

Y, claro, la delantera no iba a ser menos: Iago Aspas no se lo cree (con lo fácil que lo tiene: basta con que haga lo mismo que hace en el Celta); Rodrigo sí se lo cree (pero no le alcanza); de Morata no se sabe si sube o baja (pan sin sal, que diría mi abuelo materno) y únicamente Paco Alcácer sigue a lo suyo: muchos goles y poco ruido.

En resumen: cirros, cúmulos y estratos acompañados de tormentas en campo propio y ligera brisilla otoñal en el campo rival.

Spain v England - UEFA Nations League A

(es.uefa.com)

¿Qué hacer en estos casos? Si esperas una solución mágica, lo siento, no sé tanto de fútbol. Sí que, en todo caso, se me ocurre recomendar que volvamos al principio, al origen, al comienzo de todo lo bueno que le ha pasado a la selección en los últimos años, es decir, a Luis Aragonés: hazte fuerte atrás, presiona, recupera, toca, MUÉVETE, vuelve a tocar, VUELVE A MOVERTE, y toca otra vez, Y MUÉVETE DE NUEVO, piensa rápido, busca el espacio libre (que en el ocupado ya hay mucha gente), ARRIESGA EN EL PASE, tira a puerta, repliega, hazte fuerte atrás, presiona … etc. etc. etc.

En definitiva: toca reencontrarse, que no es lo mismo que reinventarse. En manos de Luis Enrique estamos y, es más, te digo una cosa (que, ante cualquier tribunal, negaré haber dicho): parecen buenas manos. De momento, tiene hasta el 15 de noviembre en el partido contra Croacia. Ya te contaré.

 

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