Fútbol

Liga Santander – Jornada 11 – Valladolid

marcador

Goles de Kiko Olivas (pp) y Sergio Ramos

El mal no está en tener faltas, sino en no tratar de enmendarlas. Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.

Hola qué tal, cómo estás. Bienvenido a este rinconcito de madridismo. Evidentemente algo se me escapa. Puede ser que me falte información, que no esté en el día a día de los entrenamientos o, simplemente, que no tenga ni pajolera idea de fútbol. De todas formas, no dejo de preguntarme …

Qué tendrá este banquillo

El oficio de entrenador no es fácil. Y lo es menos si hablamos de un entrenador de un equipo de fútbol. Y no te quiero decir nada si nos referimos al entrenador del Real Madrid. Y no lo es porque a la dificultad que per se tiene, se le añade que tooooooodo el mundo (aficionados, periodistas, locutores, gente a la que no le gusta el fútbol, personas que no han visto un partido en su vida, perros, gatos, tigres, leones, tiburones y hasta los caballitos de mar) se creen, nos creemos, que somos los que más sabemos de esto.

Y es que, de verdad, a pesar de todo, se me hace muy difícil entender el porqué de algunas decisiones. Vamos a ver. ¿qué le hace pensar a Solari que haciendo lo mismo que hacía Lopetegui va a obtener un resultado distinto? ¿es que no ha visto los partidos anteriores? ¿de verdad cree que Marco Asensio, Ramos, Casemiro, Modric, Benzema o Bale están ahora mismo para ser titulares? ¿tan mal está el resto?

Asensio

(www.realmadrid.com)

Me imagino a Florentino poniendo una venda grande y negra al entrenador nada más firmar su contrato, llevándole luego al banquillo del Bernabéu y entregándole un bastón y una tira de cupones de la Once. No se me ocurre otra explicación.

Y, claro, con este panorama pues a nadie debió extrañarle que el partido fuese más de lo mismo: más posesión sin sentido, más marear la perdiz, más quedarse en su sitio y no buscar desmarques, más no tirar a puerta, más darnos el baile de san vito cada vez que el Valladolid pasaba del medio campo, más … en fin, más de la nada más absoluta. He visto documentales de National Geographic  en los que salían elefantes andando más deprisa que la mayoría de los nuestros.

Únicamente los “nuevos” (¡¡¡qué curioso!!!) ponían algo de interés: Odriozola y Reguilón eran precisamente los que se movían un poco, los que buscaban el hueco, los que iban a arriba y abajo sin descanso, los que, a pesar de todo (sobre todo de sus compañeros), lo intentaban una y otra vez.

Y así fueron pasando uno tras otro los minutos. Dos tiros al larguero del Valladolid estuvieron a punto de convertir el partido en una tragedia griega que hubiera firmado el mismísimo Eurípides.

encafalograma plano

Pero hete aquí que en el minuto 73, D. Santiago tuvo un arranque de lucidez y puso en juego a Vinicius. Seguramente te estarás preguntando por qué hago especial hincapié en la salida del brasileño. ¿acaso es Pelé? ¿Maradona cuando era Maradona? ¿la reencarnación de D. Alfredo? ¿el expreso de medianoche? ¿es un pájaro? ¿un avión? Pues mira, te contesto: no, naranjas de la china, ni mucho menos, nanai, tampoco y para nada.

Pero ¿entonces? ¿por qué fue tan importante su entrada? Fácil: generó ilusión, la nuestra, y miedo, el del contrario. A la espera de saber cuánto fútbol atesora, lo que sabemos seguro es que tiene ángel. De repente nos dimos cuenta de que en cada jugada podía pasar algo. Ayudó, no cabe duda, el hecho de que los tres jugadores más leeeeeentos del partido (Casemiro, Asensio y Bale -manda güevos el balear y el galés-) ya no estaban en el campo. También ayudó, que duda cabe, el hecho de que el Valladolid se echara para atrás. Aunque en este caso también queda la eterna duda, es decir, saber si se echó o le echamos.

Bale

(www.realmadrid.com)

Y pasó lo que tenía que pasar, lo que tenía que haber pasado al minuto 1 de partido. Sí, vale, te lo compro, el primer gol fue una carambola que ríete tú de mi abuelo materno jugando al billar; pero para que esta carambola se produjera el bueno de Vinicius primero ENCARÓ al contrario y se fue de él (no se recordaba nada igual desde tiempos inmemoriales). Otrosí, te lo compro, el remate iba al córner … pero, qué quieres que te diga: la suerte es también, y sobre todo, para el que la busca.

No te voy a engañar: no tengo muchas esperanzas en que Solari, o el que venga, se quite la venda de los ojos (ojalá me equivoque, de verdad te lo digo); por lo que más nos vale rezar para que los intocables adquieran cuando antes el nivel que se les presupone. De no ocurrir una cosa u otra, nos espera una temporada muuuuuuuy larga.

Vinicius2

(www.realmadrid.com)

Aquí estaremos al pié del cañón para seguir contándote lo que vayamos viendo. Te espero.

La entrada de hoy para el diccionario:

purgatorio: lugar de paso obligado antes de llegar al paraíso. Concretamente un lugar grande al final de la Castellana.

Categorías:Fútbol

Tagged as: