Fútbol

LaLiga EA Sports 2025-26 – Jornada 36 – Real Oviedo – Estadio Santiago Bernabéu

Goles de Gonzalo y Bellingham

El poder no consiste en golpear siempre o con frecuencia, sino en golpear oportunamente. Honoré de Balzac (1799-1850) Escritor francés.

Hola, qué tal, cómo estás. Bienvenido una vez más a este pequeño rincón de madridismo. No sé si se me nota mucho pero la verdad es que este final de temporada se me está haciendo muy cuesta arriba, hasta el punto de que me supone un mundo sentarme delante del ordenador para seguir contándote cosas que tengan un mínimo de interés, un poco de sentido y que aporten algo nuevo.

(www.realmadrid.com)

Sí, ya lo sé, no hace falta que me lo digas: cómo puedo decir que no tengo nada ni de interés ni nuevo que decir cuando hemos tenido la madre de todas las comparecencias con la de Florentino el pasado martes. Pues ya lo siento pero vas a tener que esperar al resumen de temporada que haga cuando todo esto termine. Parafraseando a los geniales Tip y Coll: la próxima semana hablaremos del Gobierno.

Sí, también lo sé, estoy dejando tantas cosas para el final que igual en vez de un resumen me salen dos tomos de El Quijote. Es lo que hay, ya lo siento. Venga, vamos al lío a ver con qué te puedo entretener siquiera sean unos minutillos. Y comenzaré por el otro Club de mis amores.

Real Oviedo

Me recordaba mi amigo Pedrín con gran acierto (de ver el cuando el hombre suelta sentencias con todo el sentido, al César lo que es del César) que el calendario asimétrico me había impedido ver a mis dos equipos preferidos a una altura de temporada en la que se jugasen algo.

Y lleva toda la razón. Cuando por fin, ya sabes aquello de que el que la sigue la consigue, logré ser socio y, lo que es mejor, abonado, el Oviedo ya estaba en segunda. Quiere ello decir que salvo que algún fin de semana me escapara a la capital asturiana tenía bastante difícil poder verlos en directo. Y por desgracia mi vida ya era y es lo suficientemente ajetreada como para meterle 800 km. en dos días.

Por eso tenía este partido marcado en rojo en el calendario desde el minuto cero. Es más, lo del calendario asimétrico incluso me pareció bien en su momento, porque me imaginaba al Real Madrid luchando por el título de Liga, al Real Oviedo intentando a guantazos evitar descender y a mí disfrutando con las acciones de unos y de otros. A ver, sí, lo reconozco, disfrutando más de las acciones de los unos que de los otros. También es lo que hay.

Incluso ya había convencido a mi buen amigo Jesús, compañero de sufrimiento y de grada, para que me dejara sus abonos (hay que ver lo rápido que se convence a alguien de algo en cuanto le retuerces el brazo y le amenazas con romperle las piernas) en la seguridad de que muy mal tendría que darse la cosa para que por lo menos dos de mis amigos asturianos se hicieran esos 800 km.

Pero hete aquí que entre unas cosas y otras, entre viajes inesperados y trabajos en los que no siempre es factible pedir días de permiso entre semana, entre ligas perdidas y descensos consumados; lo que hoy podría haber sido una fiesta no ha sido más que otro tostón infumable en el que únicamente la salida al campo del gran Santi Cazorla ha conseguido que este partido tuviera algo de sentido.

En fin, sólo (perdón por la tilde, es lo que hay, pertenezco al núcleo duro de los irreductibles usuarios de la tilde diacrítica) me queda desear que no tenga que esperar otros 24 años para ver de nuevo a mi Oviedo en primera, entre otras razones porque ya estaré demasiado mayor para subir las escaleras hasta el tercer anfiteatro y cada vez me costará más hacerme 800 km. en dos días.

Real Madrid

Qué más te puedo decir que no te haya dicho ya. Juego plano, sin alma, sin chispa, triste, aburrido, tedioso, pesado como un tráiler de 40 toneladas y tan desesperante como pretender que al guardar los calcetines después de su correspondiente lavado no te quede ningún par suelto.

Eso sí, lo confieso: me he pasado casi todo el partido pensando en Mourinho. Cada vez que el balón llegaba a alguno de los nuestros iba desgranando que haría José con él: a este le gusta un poco pero lo cede, a este se lo quita de encima y directamente lo vende, a este otro le corre a collejas pero se lo queda, este será de los suyos, este será mejor que espabile, etc. etc. etc.

(www.realmadrid.com)

Claro que seguidamente me venía a la memoria el bueno de Benjamin Toshack y me imaginaba dentro de unos meses teniendo que justificar el porqué de nuevo teníamos a los mismos once cabrones sobre el campo. Y entonces ha sido cuando ya se me han quitado hasta las ganas de vivir.

Luego está el tema Mbappé y su actitud antes, durante y sobre todo después del partido cuando ha contado que Arbeloa le he dicho que ahora mismo es el cuarto delantero del equipo por detrás de Vini, Gonzalo y Mastantuono. No me lo creo, la verdad. Dicho lo cual, este es otro tema a incluir en el nuevo volumen de El Quijote … perdón, quiero decir en el resumen de temporada que sacaré en unos días.

Acabando

Lo peor de todo, más allá de no haber ganado La Liga, del descenso del Oviedo, de las luchas internas (estas, literales), de la falta de juego, de la nula ambición y de un sin fin de episodios que han marcado esta temporada; que sepas que lo peor está por venir: aún faltan dos partidos para que esto acabe.

Si esto no es un castigo divino la verdad es que se le parece mucho. Y desde luego es algo mucho peor que las mismísimas siete plagas de Egipto. El primero en llegar será el domingo a las 19:00 horas que nos enfrentará al Sevilla del nuevo presidente/dueño Sergio Ramos en el Sánchez-Pizjuán. Por aquí te lo contaré. Nos leemos.

(www.realmadrid.com)

Te dejo con el resumen del partido.

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