Fútbol

LaLiga EA Sports 2025-26 – Jornada 27 – Celta de Vigo – Estadio de Balaídos

Goles de Tchouaméni y Fede Valverde
Borja Iglesias para el Celta

A veces una batalla lo decide todo, y a veces la cosa más insignificante decide la suerte de una batalla. Napoleón Bonaparte (1769-1821) Emperador francés.

Hola, qué tal, cómo estás. Bienvenido una vez más a este pequeño rincón de madridismo. Mi mujer ha decidido, con excelente criterio, no ver conmigo los partidos del Real Madrid. Creo que se ha cansado de oírme echar pestes contra el equipo. Lleva eso muy mal: de primeras los nuestros deben estar siempre por encima del resto y sólo en momentos muy, muy puntuales, se les puede criticar de forma tan feroz.

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Ella, a Dios gracias, sabe mejor que yo lo que es la lealtad. En cuanto me ha visto preparar los mejillones, las gildas, los boquerones en vinagre y las cervezas, ha llamado a su hermana y se ha ido a dar una vuelta. Ha vuelto a casa cuando el partido agonizaba y ni se ha molestado en preguntarme cómo íbamos: con verme de pie al lado de la televisión ha tenido bastante para saber cómo iba la cosa.

Se ha acercado, ha mirado el marcador (1-1, minuto 93), se ha sentado en el sofá, me ha dicho que no me preocupara que seguro que ahora caía el gol de la victoria, ha marcado Fede, se ha reído como si no hubiera un mañana, me ha llamado hombre de poca fe, ha esperado a que acabara el partido, ha cogido el mando de la tele y se ha puesto a ver una película.

Y ha sido ahí cuando me he dado cuenta de cuál es el verdadero problema: que ya ni los más acérrimos madridistas, ni siquiera los que estamos curtidos en miles de millones de batallas, creemos en los nuestros. A este punto hemos llegado. Porque no es una cosa que me pase sólo a mí, ojalá fuese así, es algo que creo que entre el madridismo se está extendiendo de forma muy peligrosa.

Y esto me da pie a hablarte de …

Trent

Y se extiende porque el equipo no engancha, no engancha porque no transmite y no transmite porque parece que la cosa no vaya con ellos. El ejemplo más claro hoy ha sido el inglés. No me creo que no sepa defender. Joer, ha jugado toda la vida en ese puesto y ha alcanzado grandes cuotas de excelencia. Ergo el problema parece claro que no es falta de aptitud.

Además ya ha demostrado que hay partidos en los que tiene algo más de presencia en ataque, hace muy buenos cambios de orientación, pone excelentes centros y en general si no es de los mejores peloteros que tenemos sí que por lo menos es uno de los más y mejor dotados técnicamente. Insisto: es muy buen jugador de fútbol.

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Entonces ¿cuál es el problema? ¿Cómo es posible que le ganen la espalda una vez tras otra? ¿Cómo es posible que no cuerpee un poco al delantero? A ver, no es que yo quiera pensar mal, pero lo que transmite es que pasa total y absolutamente de defender. Parece como si él estuviera para otras cosas más importantes, como si eso de defender fuera algo de pobres.

Y ojo, que el destrozo no es más grande para nuestra defensa porque Fede Valverde se empeña en lo contrario. Lógicamente el charrúa no puede estar siempre a la vez y en todas partes. Ergo cuando eso ocurre, cuando a Fede le pilla en otro lugar del campo, el canguelo se apropia de mi ser cada vez que el rival ataca por nuestra banda derecha. Y estoy seguro de que a Arbeloa le pasa lo mismo.

Mala solución tiene esto, la verdad. Porque si le quitas de la defensa y le dejas más adelante, eso te obliga a poner a Fede de lateral (Carvajal ni está ni se le espera) perdiendo de esta forma fuerza en el centro del campo. Y si le dejas ahí, en el lateral derecho, obligas a que el resto del equipo esté más pendiente de cubrirle las espaldas que de hacer su trabajo.

Dicho lo cual, y una vez me he quitado ya de encima la mala leche, vamos con los …

Brotes verdes

Que haberlos, aunque pocos, los ha habido. Y el principal es que por fin le hemos puesto a la cosa algo de alma. Me quejaba el otro día después del partido contra el Geta de que nos había faltado sangre y que ni siquiera habíamos llamado a rebato en los últimos minutos del partido. Por suerte eso hoy se ha corregido.

¿Y cuál ha sido la diferencia? Pues básicamente que, hoy sí, Arbeloa ha confiado en la muchachada del Castilla. Vale, sí, obligado por las ausencias, pero lo ha hecho. Y es que posiblemente ni Thiago, ni Palacios ni Manuel Ángel tengan, a día de hoy, el talento de una megaestrella. Pero le han puesto intensidad, energía, vehemencia y fuerza a los últimos minutos del partido.

No es casualidad que precisamente hoy, el día en el que cumplimos 124 años, hayan sido precisamente los canteranos los que nos hayan llevado hacia la victoria y hayan conseguido que los madridistas nos sintamos orgullosos de todos ellos: de los que han estado, de los que están y de los que, sin duda ninguna, estarán en el futuro.

Insisto en que quizá ninguno de los tres de hoy acaben siendo cracks mundiales, dales tiempo, pero seguro que dan para eso que se llama hacer plantilla y que de esta manera podamos gastarnos la pasta en esos cracks que son los que al final marcan la diferencia y no en fichajes de medio pelo que al final no te aportan nada. Espero que no acaben jugando en el Como, no sé si me explico.

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Vamos con más brotes de esos: Ferland Mendy. No es ni la sombra de lo que era y tiene muchas dificultades para dar un pase en condiciones a un compañero. Pero sigue teniendo una cosa que poquitos más en la plantilla, por no decir ninguno, tienen: fortaleza en el uno contra uno. La acción defensiva que se marca en el minuto 93 tiene casi más valor que el gol de Fede.

Por lo demás, perfecto otra vez Thibaut Courtois y muy bien Aurélien Tchouaméni. Estos dos no son ya brotes verdes, son un cultivo ya asentado, y se han convertido por derecho propio en el sustento principal del equipo. También ha estado bien Fede tanto en lo suyo como en lo que no es suyo. Que siga así.

Te dije antes que ya me había quitado de encima la mala leche y tengo que decirte ahora que te mentí. Porque me ha venido algo a la cabeza que me ha vuelto a irritar profundamente. Y no es otra cosa que la …

Actuación arbitral

Una de las cosas que más me echan en cara mis amigos no madridistas es que siempre nos agarramos al árbitro cuando perdemos, y que lo usamos como escusa para tapar nuestras vergüenzas. No es verdad, pero, claro, vete tú a explicarle según qué cosas a quienes consideran que el caso Negreira no deja de ser una chiquillada sin importancia.

Así que como hoy hemos terminado con los tres puntos en la buchaca, pues ahora me da la gana de hablar de los hombres de negro, o de naranja, que para el caso es lo mismo. Y comienzo, para que no se diga, con la única jugada en la que el trencilla ha acertado: el tackle que Manuel Ángel hace para recuperar el balón en la jugada previa al gol definitivo.

Sólo desde la más absoluta ignorancia futbolística a la par que aplicando aquella máxima de que no hay peor ciego que el que no quiere ver, se puede entender que alguien vea falta ahí. Ni siquiera en la tele de mi buen amigo Juan Carlos (buen amigo y uno de mis antimadridistas de cabecera, que además tiene una televisión acorde a este sentimiento) se ha visto algo que fuera remotamente parecido a una falta.

Eso sí, la cara del árbitro después del gol dándose cuenta de que no había ninguna razón lógica ni ninguna causa o motivo legal para anularlo ha sido de época. Pero oye, que así gana el Madrid y tal, y tal, y tal. Ya tenemos cubiertas las próximas dos mil horas de tertulias en televisiones, radios, periódicos, redes sociales, bares y transporte público.

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Porque si no fuera por esto ¿de qué iban a hablar? ¿De los tacos clavados en la rodilla de Tchouaméni cuando no había transcurrido siquiera un minuto del comienzo del partido? ¿Del empujón a Vini justo cuando iba a rematar a puerta en el chut que terminó estrellándose en el poste? ¿Del penalti no pitado a Arda Guler?

Ah, no calla, hablarían del penalti no pitado a nuestro favor por un remate de Jutglá imitando al mejor Rafa Pascual en el que tuvieron que inventarse una inexistente falta previa de Palacios para no concederlo. Claro que sí, guapi. Esto a lo más que habría llegado es a dos líneas al final de la crónica en el Marca en el apartado de «otras incidencias». Que ya nos conocemos todos.

No ha dejado de tener su gracia que el narrador y los comentaristas de MoviStar se hayan pasado el partido hablando de las molestias en la pierna que dejaba entrever el caminar y correr de Tchouaméni y que no hayan hecho ni la más mínima referencia, pero ni por aproximación, a la clavada de tacos que sufrió nada más comenzar el partido. Te tienes que reír por no llorar.

En fin, vamos …

Acabando

Poniendo todo lo anterior en valor y en contexto siento decirte que sigo sin ver que seamos capaces de eliminar al City. Aunque también te digo que aunque sólo sea por hacer honor a la historia de la que hoy se cumplen 124 años, prometo hacerle más caso a mi mujer y menos a la mala leche que se me pone cada vez que veo a los nuestros intentar hacer algo que se parezca mínimamente a jugar al fútbol.

El primer asalto será el próximo miércoles a las 21:00 horas en el Santiago Bernabéu. Por aquí te lo contaré. Nos leemos.

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Te dejo con el resumen del partido …

… y con el vídeo institucional por nuestro 124 cumpleaños. Que lo disfrutes.

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