
Julián Álvarez (p) para el Atleti
Si eliges entre el menor de dos males, al final del día, sigues teniendo mal. Ralph Nader (1934-?) Activista y abogado estadounidense.
Hola, qué tal, cómo estás. Bienvenido una vez más a este pequeño rincón de madridismo.
Verás, te cuento. El caso es que estaba esta mañana intentando razonar con un muy buen amigo, antimadridista confeso (él sigue pensando que primero es del Atleti, ya he desistido de intentar sacarle de su tremendo error, la amistad también consiste en eso: en saber cuándo uno debe dejar de evitar que hasta sus amigos se den de cabezazos contra la pared), cuando de repente me soltó que cómo se notaba que me había sentado mal el partido.

Además lo decía, o al menos así lo entendí, como si fuese algo raro, insólito e incluso extravagante o infrecuente: a mí sentándome mal una derrota de mi equipo. Y el caso es que, cosas de la vida, me hizo reflexionar. Porque, claro, muchas veces, yo el primero, somos muy de quejarnos, elevar el tono de voz (como si chillar más nos diera más la razón), decir frases muy grandilocuentes pero también vacías por lo manidas … pero sin ser capaces de explicar qué es exactamente lo que tanto nos molesta.
Y nada, que he pensado que aprovechando la coyuntura, que el Pisuerga pasa por Valladolid y que el derbi de anoche fue un compendio de todas ellas, y aún con eso y con todo siendo consciente de que no lo voy a conseguir del todo; voy a intentar explicarte qué cosas de nuestro Real Madrid …
Me sientan mal
La primera es obvia porque ya te lo he dicho muchas veces: la gestión de la plantilla por parte de Ancelotti y todo su cuerpo técnico es manifiestamente negligente. Podría decirte que incluso llega a rozar la prevaricación. Y me refiero tanto a las alineaciones en sí como a la gestión posterior de los partidos.
Esa negligencia se traduce en que no tengas a toda tu plantilla enchufada y comprometida debido, principal y primordialmente, a que no confías en ella. Cuando las lesiones y las sanciones son las únicas que te obligan a realizar cambios es que algo no estás haciendo bien, es que algo huele a podrido en Dinamarca.
Gestionar una plantilla no consiste únicamente en hacer rotaciones porque sí, ni en poner a jugador en los últimos cinco minutos de un partido ya resuelto. Consiste en identificar el estado de forma de cada jugador, saber quién te puede dar mejor rendimiento en cada momento, saber quién necesita de algo más de confianza, quién necesita palo y a quién se le debe mostrar la zanahoria.
En resumen, que todas esas cosas que se le suponían a Ancelotti (ya sabes que con ánimo de criticarle se suele decir que es más gestor que entrenador, cómo si lo uno no tuviera nada que ver con lo otro), resulta que no son del todo ciertas o, por lo menos, no es capaz de llevarlas a cabo como yo pensaba que sí sabía hacer.

Me molesta además porque cada vez que, sobre todo cuando no había más remedio ha confiando de verdad en algún jugador, éste le ha respondido. Dicho de otra forma: si confiara más en su plantilla no tengo ninguna duda de que los resultados serían aún mejores. El último ejemplo es Ceballos: ha bastado con ponerle un par de partidos de titular para demostrar que era un futbolista muy aprovechable. El porqué no lo hace con otros, sigue siendo un misterio.
Si hubiera conseguido tener a toda la plantilla enchufada, ayer no habría tenido que esperar ¡¡¡hasta el minuto 80!!! para hacer el primer cambio. Y podría haber puesto mucho antes a los Guler, Endrick o Brahim y haber intentado de verdad ir a por la victoria. Era más que evidente que había muchos jugadores ya fundidos que no daban para más.
Tiene guasa (por no decir otra cosa) que jugando en casa y, se supone, queriendo la victoria, no hayamos sido capaces de hacer algo más en los últimos minutos. Parecía como si nos conformásemos con el empate, como si nos valiese como titular aquello de «empatamos, pero seguimos de líderes».
Pues no, ya lo siento, eso a mí no me vale. Para mí es muy importante lo de la honra y el barco. Porque sigue teniendo guasa y me sienta también muy requetemal, que esta temporada no hayamos sido capaces de hacer un partido mínimamente decente contra ningún rival de postín. En cuando el rival ha tenido un poquitín, tampoco ha necesitado mucho, de nivel, nos hemos vuelto un equipo anodino e inoperante. Y esto debería hacer reflexionar a más de uno, al primero a Ancelotti.
Y que no se me olvide hacer mención a las palabras de Carletto en la rueda de prensa, haciendo referencia a que los que no han jugado tienen ventaja sobre el resto para jugar el martes contra el City. Mire, míster, una cosa es que actúe como estime conveniente porque para eso es usted el que manda en la parcela deportiva … y otra cosa bien distinta que intenten tomarnos por estúpidos. Per favore, non prenderci in giro.

Otra cosa que también me sienta muy mal, pero mucho, es el tema arbitral. Es desesperante ver como partido tras partido se nos ningunea y se nos toma el pelo, ya sea fuera de casa o en nuestro estadio. Entiendo, comprendo y respeto a todos aquellos que, legítimamente y con toda la razón, echan (echamos) pestes por la boca y maldicen al colectivo mafioso/arbitral que se supone está ahí para impartir justicia.
Es gracioso (también por no decir otra cosa) oír al antimadridismo militante quejarse de que el Madrid es el gran favorecido por los árbitros (no te lo vas a creer, o sí, vaya, pero esta mañana he tenido que aguantar que más de uno me dijera esto después de ver el partido contra el Atleti) y que nos pitan más penaltis a favor que a nadie porque controlamos el VAR.
Es decir, que controlamos el organismo contra el que más nos quejamos. Tócate los güevos, María Manuela. Debe ser que los vídeos de RMTV denuncian cosas que pasan en la Liga Albanesa de tercera división. O que los comunicados del Club forman parte del guion de la próxima película de Tarantino sobre los tejemanejes en la Liga Taiwanesa de fútbol sala.
Pero ahí los tienes: sentando cátedra en tertulias, programas y periódicos deportivos … tertulias, programas y periódicos deportivos que, por supuesto, también controla Florentino a través de sus largos y poderosísimos tentáculos. En fin, ya sabes, es lo que hay.
Dicho todo lo cual, y como ya sabes de mi tradicional optimismo (no te rías, que te estoy viendo), voy a ver si consigo sacarte algunos …
Brotes verdes
Ya te he dicho que no hemos dado la talla esta temporada en ningún partido importante. Siendo esto cierto, quizá el de anoche haya sido en el que más nos hemos acercado al nivel mínimo que se nos presupone, sobre todo en la segunda parte. Sí, ya lo sé, esto está cogido con pinzas, pero estoy intentando sacar agua de las piedras, dame un poco de cuartelillo.

Otro brote verde ha sido la actuación de Asencio. Una prueba más de lo que se puede conseguir cuando se proporciona confianza a un jugador. Si cuando vuelva Rudiger, él vuelve a su vez a banquillo, tendríamos una prueba más de la negligente gestión de la plantilla. Espero que no tengamos que llegar a esto.
Que no se me olvide tampoco destacar el partido de Fran García. Es posible que el patito feo no llegue nunca a ser un cisne, pero no tengo ninguna duda de que siempre ayudará a que el estanque tenga mejor color. Ayudará también que sus compañeros vean sus desmarques aunque sólo sea un par de veces por partido. No pido más ni tampoco menos.
Me ha gustado que por fin Mbappé y Vini se hayan implicado en la presión al rival y no se hayan limitado a, como hacen habitualmente, verlas venir y esperar que le llegue el balón. Sin la implicación de todos no vamos a ninguna parte. Sí, ya lo sé, les ha durado un rato al comienzo del segundo tiempo. Estamos hablando de brotes verdes, insisto.

Y nada, que el martes nos vamos a Manchester a rendir visita al City en el partido de ida de los play-offs de la Champions. Si, ya sabes, ese equipo que como le ha tocado en suertes al Real Madrid no es más que una perita en dulce. Será el martes a las 21:00 horas y como siempre por aquí te lo contaré. Nos leemos.
Perdón, perdón, que se me olvidaba una cosa. En los prolegómenos del partido rendimos homenaje al gran Marcelo, que en su prime ha sido el mejor lateral izquierdo que he visto jugar. Leyenda no sólo del Real Madrid si no del fútbol mundial. Cada vez van quedando menos de aquel equipo de ensueño que dominó Europa. Tristeza porque se haya acabado y alegría enorme por haberlo vivido.

Pues bien, mientras se homenajeaba al brasileño los jugadores del Atleti jugueteaban en su zona del campo ajenos a todo lo que allí estaba pasando. La grandeza también se mide en estas cosas: en saber comportarse cuando las circunstancias lo requieren. Estoy orgulloso de tener la certeza de que mi club nunca en la vida se comportará de una forma tan vulgar, tan grosera y tan sumamente soez.
Aquí te dejo con el resumen del partido. Hasta la próxima.
Categorías:Fútbol
